domingo, 18 de abril de 2010

Cuando yo era un niño

Cuando yo era un crío no hace mucho
sabía lo que era jugar
en la calle inventando mil historias

Y los cromos junto a la pared
jugar al escondite inglés
sin saber siquiera qué era tener novia

Siempre había un par de héroes, los llamábamos papás

Aprendí el valor de la amistad
aprendí a reír, aprendí a llorar
aprendí que los sueños se pueden hacer realidad
aprendí a usar la imaginación
a leer un cuento con emoción
a mirar a los ojos cuando hay que pedir perdón
cuando yo era un niño no era como hoy

Ahora ya no tienen que inventar
la inocencia es algo virtual
en los parques sólo juegan las parejas

Ya no hay tiempo para educar
sólo importa quién y por cuanto lo harán
mientras ellos coleccionan las promesas

Ahora buscan a sus héroes en cualquier otro lugar

Aprendí el valor de la amistad
aprendí a reír, aprendí a llorar
aprendí que los sueños se pueden hacer realidad
aprendí a usar la imaginación
a leer un cuento con emoción
a mirar a los ojos cuando hay que pedir perdón
cuando yo era un niño no era como hoy

Aprendí el valor de la amistad
aprendí a reír, aprendí a llorar
aprendí que los sueños se pueden hacer realidad
aprendí a usar la imaginación
a leer un cuento con emoción
a mirar a los ojos cuando hay que pedir perdón
cuando yo era un niño no era como hoy
no era como hoy
no era como hoy
no era como hoy...

viernes, 9 de abril de 2010

Tu vida es lo que tú quieres que sea

La vida es lo que nosotros queremos que sea.
El mundo puede cambiar, las personas de nuestro alrededor pueden cambiar, pero ya pueden cambiar todas las cosas del universo que si tú no quieres, no tienes por qué hacerlo.
Eres dueño de tu vida, y a medida que creces puedes decidir cómo y cuándo quieres cambiar.
Habrá personas que quieran ayudarte. Habrá quien te de consejos, quien te diga qué es lo que deberías cambiar… pero nunca sabrás con qué intención lo hacen. Porque en el fondo, no puedes fiarte de nadie.
Y si decides confiar plenamente en alguien, significa que tú decides guiarte por lo que esa persona te aconseje. Y de esa forma, así cambiarás y moldearás tu vida.
Puedes ser una buena persona; alguien que se preocupa, que cuida de los demás y que siempre está ahí; y si lo eres, habrá quien esté orgulloso de ti, habrá quien te admire, habrá quien crea que deberías cambiar, que no deberías ser así, habrá quien odie que seas así…
Y puedes decidir ser, como quien dice, mala persona; alguien frío, ajeno a todo tipo de sentimientos y muy directo; que habrá el mismo tipo de personas y las mismas opiniones de ti que siendo todo lo contrario.
Asique al final, te das cuenta de que nadie te cambia, sino que tú cambias. Bien sea porque crees que es lo mejor para ti, o porque crees que así alguien te querrá más.
Pero tu vida es, lo que tú quieres que sea. Nada más.

viernes, 2 de abril de 2010

¿Por qué?

¿Por qué siempre hay gente dispuesta a joderte la vida?
¿Por qué no son capaces de pasar de tí, de olvidarte?
Sería mucho más fácil si pasaras de mí, si me dejaras en paz de una maldita vez.
Si me ves, pasa de mí. Si hablo con alguien que no seas tú, no te metas.
Después de todo, me odias. Y yo lo sé.
Pero olvídame, déjame en paz, odiame si te da la gana, pero pasa de mí.
Eres de las pocas personas de mi vida que desearé no volver a ver, ni oír en lo que me queda de vida. Y serás de las pocas personas que si vuelve, diré "lárgate".
Te lo ganaste tú sola. Enhorabuena.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Lo siento

No sabes cuánto lo siento.
Me gustaría poder ser la hija que tú esperas que sea. Me gustaría conseguir que confiaras en mí cuando te digo que lograré sacar el curso.
Sé que nunca he sido la mejor estudiante, pero sí puedo asegurarte que este año lo estoy intentando muy en serio.
Porque tú te mereces una hija mejor que yo. Porque mereces que no te den más disgustos. Porque sé que estas haciendo hasta lo imposible sólo para darme las vacaciones que yo quiero, porque sabes que con esas dos semanas me harás la niña más feliz del mundo.
Siento mucho no saber cómo devolverte todo eso; sólo espero poder encontrarlo, encontrar la manera de hacerte la madre más feliz y orgullosa del mundo.
Te prometo que sacaré este curso. Por tí, por mí, porque aunque pienses que no, sé lo que me estoy jugando este año, y lograré sacarlo cueste lo que cueste.
Después de todo un día pensando cómo decirte todo esto, decidí que ésta era la mejor manera. Porque cuando las cosas se dicen por escrito, se dice mucho más, ¿no?.

lunes, 22 de marzo de 2010

Luis Cernuda

Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

domingo, 21 de marzo de 2010

No vuelvas nunca

Hoy te vi. Hacía ya unos cuantos días que no te veía. Pero no, hoy tuve que verte.
Lo cierto es que ya no siento pena, ni me desanima verte por haberte perdido. Ahora siento rabia, siento que me perdiste porque tú quisiste y que no has querido recuperarme por tu estúpido orgullo. Espero que no vuelvas nunca, porque sé que me volverías a hacer daño.
Nunca supe cómo expresar todo esto que pasó, ni cómo me sentía, pero encontré una canción que lo expresa perfectamente, así que aquí la dejo:

Yo pensé que siempre podría contar contigo
No pensé que algo pudiera separarnos
Dijimos que estaríamos juntos por mucho tiempo
Estaremos bien
Estaremos bien

Pero fui un estúpido
Y tú me decepcionaste
Nunca seré el mismo otra vez

Así que gracias por mostrarme
Que no se puede confiar en los mejores amigos
Y gracias por mentirme
Tu amistad y los buenos tiempos que tuvimos juntos
te los puedes quedar

Quisiera saber por qué siempre tienes que herir
Por cada bendición que tú has aprendido
Yo no olvidaré lo que tú me has hecho
La forma en que me mostraste las cosas
No quiero volver a verlas

Pero fui un estúpido
Tu me decepcionaste
Nunca volveré a ser el mismo

Cuando las cosas se volteen
Me recordaras, mi amigo
Desearas que esté ahí para ti

Yo seré al que más extrañes
Pero solo encontraras mi fantasma
Y conforme el tiempo pase
te preguntaras por qué estas solo

Así que gracias por mostrarme
Que no se puede confiar en los mejores amigos
Y gracias por mentirme
Tú amistad y los buenos tiempos que tuvimos juntos
te los puedes quedar

domingo, 28 de febrero de 2010

Cosas de la vida

Hay cosas de la vida, de tu propia vida, que jamás olvidas.
Como quién te enseñó a montar en bici, quién te enseñó a andar, la casa donde viviste, los primeros amigos del colegio, tu primera comunión, el primer diente de leche que pierdes, la desilusión de saber que papá noel no existe...
Pero cada vida es especial, única. Y cada uno recuerda aquello que más le marcó en su vida.
Mi abuelo fue quien me enseñó a montar en bici. En mi primera bicicleta, rosa y blanca. Aprendí en mi pueblo.
Mi madre fue quien me enseñó a andar, en mi casa. Mi antigua casa. Con un pasillo muy largo al entrar que daba al salón, para dejar la habitación de mis padres a la derecha y otro pasillo a la izquierda, donde quedaban la cocina, el baño y, al fondo, las otras dos habitaciones.
La primera amiga que tuve se llamaba, o se llama, Carlota. Perdí el contacto con ella desde muy pequeña, ya que me mudé de casa.
En mi primera comunión, en la sesión de fotos, el fotógrafo hizo que mi hermano y yo nos dieramos la mano, cosa que nos costó bastante pero a la vez nos hizo mucha gracia. Y durante la misa, tropezé con mi vestido al subir un par de escalones para ir hacia el cura.
No recuerdo el momento en el que perdí mi primer diente de leche, pero sí recuerdo que uno lo dejé clavado en un trozo de pan. Otro lo perdí en mi pueblo, y nuestro querido ratoncito pérez dejó bajo mi almohada una bolsa de gominolas y una muñeca pequeña de blancanieves, la cual perdí al poco tiempo.
Me enteré de que papá noel no existía en casa de mi abuela. Jugando con mi hermano, encontré bajo la cama los juguetes que aparecieron a la mañana siguiente bajo el árbol de navidad.
Dicen que los recuerdos del pasado es mejor dejarlos olvidados en un cajón, pero recordar que un día fuiste un niño, te hace plantearte la vida como algo mejor.

jueves, 25 de febrero de 2010

Te quiero

Te quiero porque siempre estas ahí cuando estoy mal.
Te quiero por cómo me hablas cuando estoy mal.
Te quiero por tu manera de hacerme sonreír.
Te quiero porque siempre me abrazas en la cama.
Te quiero por tu delicadez al apartarme el pelo de la cara.
Te quiero por buscar mi mano por la calle.
Te quiero por crear un ambiente romántico con velas.
Te quiero por guiñarme un ojo entre la gente.
Te quiero por acompañarme a casa.
Te quiero por llamarme a cada momento del día.
Te quiero por entenderme solo con una mirada.
Te quiero por dedicarme tantas canciones especiales.
Te quiero por dejarme abrazarte cuando vemos una película.
Te quiero por la sensación que crea en mí bailar contigo.
Te quiero por cada uno de tus besos.
Te quiero porque eres mimoso.
Te quiero porque te encantan los niños.
Te quiero porque haces que me sienta buena persona.
Te quiero por ser como eres.
Te quiero por cómo soy cuando estoy contigo.
Te quiero por todos tus abrazos.
Te quiero por todas tus caricias.
Te quiero por cada una de tus sonrisas.
Te quiero por confiar en mí.
Te quiero por permitirme estar a tu lado.
Te quiero por ser tan respetuoso conmigo.
Te quiero por abrazarme por detrás cuando te preparo un sándwich.
Te quiero porque me tratas con ternura.
Te quiero porque haces de mis días algo especial.
Te quiero porque contigo todo es perfecto.
Te quiero por ser tú.