jueves, 9 de agosto de 2012
¿Sueño o realidad?
Hace unas noches me quedé hasta las tantas de la mañana hablando contigo. Nos confesamos la una con la otra y todo se asemejó un poco a cómo era hace un par de años. Hablamos de mil cosas, y hablamos de cosas de las que no hablamos con nadie, quizá por miedo a que no nos entiendan.
Eso es lo bueno que tenemos tú y yo, que siempre nos comprendemos la una a la otra.
Aún no sé lo que nos separó, pero ahora sí sé lo que nos separa; y aunque a mí no me importaría luchar contra todo eso, entiendo que tú no quieras hacerlo. Sabes que a mí siempre me dio igual lo que dijera la gente. Nadie sabe absolutamente nada de lo que teníamos tú y yo, de lo amigas que éramos, de lo que nos necesitábamos (y nos necesitamos) la una a la otra. Sencillamente me da igual lo que la gente pudiera decir si supiera que hablamos, puesto que nadie tiene absolutamente nada de idea de lo que pasó ni de lo que sentimos. Pero es muy comprensible que no quieras enfrentarte a ello, pues hay gente importante de por medio.
Por lo menos aún me queda el consuelo de que algún día volveremos a estar juntas. Sólo tú y yo sabemos cómo; y sólo tú y yo sabremos que estamos luchando por ese fin.
Y entonces, cuando lo consigamos, el mundo dará igual. Sólo importarán nuestras respectivas parejas, nuestro helado de tres chocolates, nuestro musgo y, lo más importante: nosotras.
Que quede entre tú y yo: Te quise, te quiero y te querré. Siempre.
domingo, 20 de mayo de 2012
Días "tontos"
Supongo que cuando se juntan tantas preocupaciones en un período tan corto de tiempo, hay algo en tu cuerpo que te impide sonreír durante unos días. No importa si esas preocupaciones tienen solución o no; sencillamente tu cuerpo bloquea tu mente dejando un estado de ánimo bipolar, con demasiado alti-bajos; o un estado de ánimo completamente neutral.
Te sientes tan bloqueado, que es imposible definir lo que te pasa o por qué estás así.
Poca gente es capaz de entenderte durante esos días, con la consecuencia de que no dejan de preguntar el típico "¿qué te pasa?" que en muchas ocasiones ayuda, pero en muchas otras agobia o cabrea.
Durante éste período de tiempo, esa pregunta no ayuda en lo más mínimo, pues la única respuesta posible es un "no sé". Ésto hace que la gente piense que no quieres contarlo, y la reacción más habitual es enfadarse o molestarse, lo cual empeora las cosas.
Todo el mundo sabe que las personas que te preguntan es porque se preocupan, pero lo que deberían entender esas personas es que enfadándose por no obtener respuesta, sólo hace que tu estado de ánimo continúe en decadencia.
Cuantos más días pasan, más tonta te sientes. Quieres estar bien, o por lo menos sonreír, y no puedes.
Y sólo te queda esperar; evitar a todo el mundo, y esperar a que se te pasen esos días "tontos".
martes, 24 de abril de 2012
Intentando entender
Llevo unos días dándole vueltas a un tema concreto, y sigo sin entender nada.
Quisiera entenderlo, quiero entender por qué haces lo que haces, por qué dices lo que dices, por qué te comportas de tal manera, y por qué lo haces después de tanto tiempo.
Mi mayor motivo para no entenderlo, es que tú decidiste estar de ésta manera. Tú elegiste dejar de hablarme, elegiste dejar de verme, elegiste alejarte de mí. Eso fue algo que tampoco entendí; y con el tiempo, preferí no entenderlo. O eso era lo que hacía creer a la gente.
Después de todo, te pedí quedar contigo. Quería darte explicaciones a unas versiones que me habían contado, las cuales eran completamente falsas; y accediste.
Nos vimos, hablamos e incluso nos dimos dos besos. Todo parecía más tranquilo y mi vida se volvió algo más sencilla. Hablamos durante unos días por medio del ordenador, aunque fuera muy poco a poco, como si fuéramos unas desconocidas. Pero no me importaba, por lo menos habíamos vuelto a hablarnos. Pero después de unos días, volviste a decidir que no podías ser mi amiga, y dejamos de hablarnos por segunda vez.
Ese día, en ese mismo instante, decidí no volver a hundirme; decidí que si tú no querías volver a tener una relación de amistad conmigo, lo aceptaría sin afectarme, o por lo menos, no mucho. Y lo conseguí.
Pero después de un par de semanas, decidiste volver a hablarme. Esta vez por el móvil.
Me pillaste en el autobús, y me quedé mirando la pantalla del móvil hasta que mi subconsciente aceptó que de verdad eras tú. Ese día volvimos a hablarnos, pero pasados tres días, te pregunté por qué lo habías hecho. Me dijiste que sólo habías hablado conmigo para saber cómo estaba. Te pregunté si habías cambiado de opinión sobre ser mi amiga, o por lo menos intentarlo. Pero no contestaste. Te pregunté tres veces, y sabes que yo de ahí no paso. Seguiste sin contestarme, y dimití. Dí por hecho que no habías cambiado de opinión y te di las buenas noches, y ahí se volvió a acabar todo.
Ahora me paso las horas preguntándome por qué, por qué me hablaste, por qué ese día, por qué a esa hora, qué se te pasaría por la cabeza, si aún piensas en mí, si me echas de menos, si hablas de mí... TODO. Ahora mi cabeza solo sabe darle vueltas a un "por qué" muy general, demasiado general.
Sinceramente, preferiría dejar de pensar en ello. Preferiría ser capaz de dar un paso adelante y olvidarme de mi pasado y de todas aquellas personas que formaron parte de él. Pero no puedo. No puedo por el simple hecho de que fuisteis demasiado importantes para mí, y en concreto tú. Cinco años no son pocos, y menos cuando estábamos prácticamente a diario juntas. Demasiados momentos, demasiados recuerdos.
No sé si llegaré a entender algún día por qué lo hiciste. Después de todo, solo hay dos opciones. O bien me hablaste porque me echas de menos, como lo hago yo contigo; o bien me hablaste para intentar joderme de una u otra forma. Si creo que me echas de menos, me haré ilusiones y no soportaría volver a perderte; y si creo que quieres joderme, tampoco podré volver a soportar que quieras hacerme daño después de todo lo que pasamos juntas. Asique, sinceramente, no quiero meterme en la cabeza ninguna de las dos ideas.
Definitivamente, pasarás el resto de mi vida en mi cabeza, hablemos o no hablemos más. Después de todo, me quedo con lo bueno.
jueves, 19 de abril de 2012
Te encontré
Hoy hace exactamente 26 días desde que te conocí.
Fue extraño saber que ni tú ni yo teníamos ganas de salir de fiesta ese día concreto.
Te conocí por la noche, en la puerta de una discoteca. Salí con la idea de irme a casa; pero allí estabas tú, y nos quedamos un rato más.
Cualquiera recordaría como un mal día ese momento en el que se me rompió la botella y mi bolso goteaba licor de melocotón. Sin embargo, yo lo recuerdo como mi excusa para hablar contigo. Incluso recuerdo con una sonrisa cómo secaste mi cigarro con tu mechero.
Desde ese día, no has salido de mi cabeza. Sólo pensaba en verte, en estar contigo y hablar de mil cosas para conocerte cada día un poquito más. Y así fue. Cuanto más hablábamos, más me gustabas.
Un día cualquiera, de nuevo en la puerta de otra discoteca, me pediste que fuera tu novia. Dudé, claro que dudé, pero por ti merece la pena arriesgar.
Han pasado 13 días desde ese momento en que decidiste que yo fuera tu novia. Desde entonces, te echo de menos cada minuto que no estoy contigo. Y, a pesar de que apenas hace dos semanas que estamos juntos, ya me muero por ti.
Me encanta cada detalle de tu forma de ser. Incluso lo que tú podrías considerar tus defectos, a mí me vuelven loca. Me gusta cómo eres. Siempre quise alguien como tú, alguien cariñoso, dulce, atento, divertido, atractivo, guapo, alguien que sabe escuchar, que me entiende, que me apoya...
Sinceramente, me siento muy afortunada de haberte conocido, y más aún de que quieras estar conmigo.
Nunca encontraré la forma de agradecerte que me hagas tan feliz, pero prometo hacerte feliz, y darte todo el cariño que te ha faltado hasta hoy.
Fue extraño saber que ni tú ni yo teníamos ganas de salir de fiesta ese día concreto.
Te conocí por la noche, en la puerta de una discoteca. Salí con la idea de irme a casa; pero allí estabas tú, y nos quedamos un rato más.
Cualquiera recordaría como un mal día ese momento en el que se me rompió la botella y mi bolso goteaba licor de melocotón. Sin embargo, yo lo recuerdo como mi excusa para hablar contigo. Incluso recuerdo con una sonrisa cómo secaste mi cigarro con tu mechero.
Desde ese día, no has salido de mi cabeza. Sólo pensaba en verte, en estar contigo y hablar de mil cosas para conocerte cada día un poquito más. Y así fue. Cuanto más hablábamos, más me gustabas.
Un día cualquiera, de nuevo en la puerta de otra discoteca, me pediste que fuera tu novia. Dudé, claro que dudé, pero por ti merece la pena arriesgar.
Han pasado 13 días desde ese momento en que decidiste que yo fuera tu novia. Desde entonces, te echo de menos cada minuto que no estoy contigo. Y, a pesar de que apenas hace dos semanas que estamos juntos, ya me muero por ti.
Me encanta cada detalle de tu forma de ser. Incluso lo que tú podrías considerar tus defectos, a mí me vuelven loca. Me gusta cómo eres. Siempre quise alguien como tú, alguien cariñoso, dulce, atento, divertido, atractivo, guapo, alguien que sabe escuchar, que me entiende, que me apoya...
Sinceramente, me siento muy afortunada de haberte conocido, y más aún de que quieras estar conmigo.
Nunca encontraré la forma de agradecerte que me hagas tan feliz, pero prometo hacerte feliz, y darte todo el cariño que te ha faltado hasta hoy.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Aún más
Cuando crees que nadie puede fallarte más aún de lo que ya te ha fallado, te enteras de que no es así.
Yo lo he vivido. Estaba segura de que, a pesar de que todo acabara como acabó, a pesar de que ya no tenías más formas de joderme la vida, a pesar de que ya no podías hundirme más; siempre pensé que, por lo menos durante nuestra larga época de amistad, habías sido la mejor amiga que podía tener. Claramente, me equivoqué; has sido la peor amiga y la peor persona que alguien pueda tener a su lado. No le desearía tu presencia ni al peor de mis enemigos. ¿Que por qué? Porque eres una auténtica falsa y mentirosa a la que solo te importas tú, tú y TÚ. Eres la persona más egoísta y egocéntrica que me he echado a la cara.
Aunque sabías lo que sentía, a pesar de todo lo que te contaba y todo lo que vivías conmigo, intentaste llevarte para ti solita al chico que más ha significado para mí en toda mi puta vida; y encima tuviste los cojones de callarte tu sucia boquita.
Ahora dime, ¿por qué? Tú lo sabes.
Sabías que no te estabas portando bien conmigo; pero claro, es mucho más satisfactorio para ti hacerlo y callarte, en vez de ser buena amiga y no joderle la existencia a tu mejor amiga.
En el fondo, te agradezco todo lo que has hecho, así podré mandarte a la mierda con mucha facilidad y con mucho gusto.
La pena es que me quedaré con las ganas de partirte esa cara tan dura que tienes, mona.
Aunque te aviso de un pequeño detalle: como ésto me cueste la amistad que tengo con él, a ti te costará la vida.
Yo lo he vivido. Estaba segura de que, a pesar de que todo acabara como acabó, a pesar de que ya no tenías más formas de joderme la vida, a pesar de que ya no podías hundirme más; siempre pensé que, por lo menos durante nuestra larga época de amistad, habías sido la mejor amiga que podía tener. Claramente, me equivoqué; has sido la peor amiga y la peor persona que alguien pueda tener a su lado. No le desearía tu presencia ni al peor de mis enemigos. ¿Que por qué? Porque eres una auténtica falsa y mentirosa a la que solo te importas tú, tú y TÚ. Eres la persona más egoísta y egocéntrica que me he echado a la cara.
Aunque sabías lo que sentía, a pesar de todo lo que te contaba y todo lo que vivías conmigo, intentaste llevarte para ti solita al chico que más ha significado para mí en toda mi puta vida; y encima tuviste los cojones de callarte tu sucia boquita.
Ahora dime, ¿por qué? Tú lo sabes.
Sabías que no te estabas portando bien conmigo; pero claro, es mucho más satisfactorio para ti hacerlo y callarte, en vez de ser buena amiga y no joderle la existencia a tu mejor amiga.
En el fondo, te agradezco todo lo que has hecho, así podré mandarte a la mierda con mucha facilidad y con mucho gusto.
La pena es que me quedaré con las ganas de partirte esa cara tan dura que tienes, mona.
Aunque te aviso de un pequeño detalle: como ésto me cueste la amistad que tengo con él, a ti te costará la vida.
viernes, 16 de marzo de 2012
Recuperando mi vida
Puede que haya mucha gente a la que le parezca mal lo que estoy intentando conseguir, pero la vida que tuve hace, aproximadamente, medio año, fue la mejor de mi vida.
Tenía un novio al que adoraba y amaba por muchas discusiones que pudiéramos tener, y un grupo de amigos por los que daría la vida.
Por malos entendidos, por falsos hechos, y por una temporada realmente horrible, lo perdí todo. No supe cuidar lo que tenía y me quedé más sola que la una.
Toda mi familia decía que no les merecía, que ellos habían sido los que decidieron dejarme de lado y que no se merecía mi cariño. Y durante unos meses, consiguieron comerme el coco. Me pillaron en una etapa de mi vida en la que estaba tan vulnerable, que era manipulable.
Ahora vuelvo a estar en unas condiciones normales. Ya no dependo de unas pastillas para no derrumbarme, ni de visitas periódicas al médico.
Ahora vuelvo a ser yo misma, pero de una forma diferente.
Durante todo ese tiempo, se me llegaron a acumular tantos problemas que acabé siendo obligada a madurar, o el mundo acabaría conmigo.
Y todo cambió. Ahora quiero recuperar todo eso que tenía y que me hacía tan feliz, le parezca bien al mundo o no. Aunque siempre tendré cierto reparo en confiar de nuevo en ellos, por lo menos durante algún tiempo.
Sé que nada volverá a ser lo mismo, pero no me importa. Lo único que quiero es volver a tenerlos en mi vida, y volver a sentirme orgullosa de estar rodeada de gente realmente importante.
Eso sí, no quiero volver a tener a todos en mi vida. Ahora seré yo la que decida quién entra en mi vida y quién no. Ni mis padres, ni mis otros amigos, ni nadie. Solo yo, y punto.
Tenía un novio al que adoraba y amaba por muchas discusiones que pudiéramos tener, y un grupo de amigos por los que daría la vida.
Por malos entendidos, por falsos hechos, y por una temporada realmente horrible, lo perdí todo. No supe cuidar lo que tenía y me quedé más sola que la una.
Toda mi familia decía que no les merecía, que ellos habían sido los que decidieron dejarme de lado y que no se merecía mi cariño. Y durante unos meses, consiguieron comerme el coco. Me pillaron en una etapa de mi vida en la que estaba tan vulnerable, que era manipulable.
Ahora vuelvo a estar en unas condiciones normales. Ya no dependo de unas pastillas para no derrumbarme, ni de visitas periódicas al médico.
Ahora vuelvo a ser yo misma, pero de una forma diferente.
Durante todo ese tiempo, se me llegaron a acumular tantos problemas que acabé siendo obligada a madurar, o el mundo acabaría conmigo.
Y todo cambió. Ahora quiero recuperar todo eso que tenía y que me hacía tan feliz, le parezca bien al mundo o no. Aunque siempre tendré cierto reparo en confiar de nuevo en ellos, por lo menos durante algún tiempo.
Sé que nada volverá a ser lo mismo, pero no me importa. Lo único que quiero es volver a tenerlos en mi vida, y volver a sentirme orgullosa de estar rodeada de gente realmente importante.
Eso sí, no quiero volver a tener a todos en mi vida. Ahora seré yo la que decida quién entra en mi vida y quién no. Ni mis padres, ni mis otros amigos, ni nadie. Solo yo, y punto.
lunes, 12 de marzo de 2012
Otra vez
Y otra vez lo mismo; parece que solo servimos para ser más que amigos: ni como amigos, ni como novios. Parecemos idiotas.
Tardé mucho en decidirme a decirte que salieras conmigo; y lo hice cuando estaba segura de que todo iba bien. Pero parece que es empezar a usar la palabra "novios" y todo se va a la puta mierda.
No llevamos ni un jodido mes, y ya vamos de culo y cuesta abajo. Volvemos a empezar con las discusiones diarias y todo siempre por lo mismo.
Estoy cansada de tanta mierda. Lo lógico que piensas cuando empiezas con alguien es que ya no vas a estar sola, que siempre vas a tener a alguien que te escuche y ayude.
Y sí, es cierto, tú me escuchas, pero no me ayudas. No dejas de criticar cada movimiento que hago, y estoy harta.
Es increíble que solo haya una jodida persona que me entienda y que no seas tú.
Tiene huevos que encima de que sólo sabes criticarme, luego me eches la culpa de todo e intentes quedar tú como la víctima.
Lo siento pero ya no soy tan gilipollas.
Antes te salía perfecto. Siempre me sentía culpable de todo y a ti eso te venía de puta madre; así siempre era yo la subnormal que pedía perdón. Pero se acabó. Bien es cierto que yo también me equivoco de vez en cuando, pero me niego a pedir perdón por todo lo que no seas capaz de entender. Porque te voy a decir una cosa: que pienses diferente a mí o que pienses todo lo contrario que yo, no significa que esté equivocada.
Así que preocúpate un poco en madurar y en ponerte de vez en cuando en el lugar de los demás, aunque sea un poco, ya verás como te va mejor.
Ale, suerte.
Tardé mucho en decidirme a decirte que salieras conmigo; y lo hice cuando estaba segura de que todo iba bien. Pero parece que es empezar a usar la palabra "novios" y todo se va a la puta mierda.
No llevamos ni un jodido mes, y ya vamos de culo y cuesta abajo. Volvemos a empezar con las discusiones diarias y todo siempre por lo mismo.
Estoy cansada de tanta mierda. Lo lógico que piensas cuando empiezas con alguien es que ya no vas a estar sola, que siempre vas a tener a alguien que te escuche y ayude.
Y sí, es cierto, tú me escuchas, pero no me ayudas. No dejas de criticar cada movimiento que hago, y estoy harta.
Es increíble que solo haya una jodida persona que me entienda y que no seas tú.
Tiene huevos que encima de que sólo sabes criticarme, luego me eches la culpa de todo e intentes quedar tú como la víctima.
Lo siento pero ya no soy tan gilipollas.
Antes te salía perfecto. Siempre me sentía culpable de todo y a ti eso te venía de puta madre; así siempre era yo la subnormal que pedía perdón. Pero se acabó. Bien es cierto que yo también me equivoco de vez en cuando, pero me niego a pedir perdón por todo lo que no seas capaz de entender. Porque te voy a decir una cosa: que pienses diferente a mí o que pienses todo lo contrario que yo, no significa que esté equivocada.
Así que preocúpate un poco en madurar y en ponerte de vez en cuando en el lugar de los demás, aunque sea un poco, ya verás como te va mejor.
Ale, suerte.
jueves, 8 de marzo de 2012
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